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 Recopilación realizada por José Alonso Pascual en el año 1987.

 

Coronado va el Cordero.-EL reloj de la pasión.-El arado

 

Coronado va el Cordero

  Coronado va el cordero,

no de perlas ni zafiros,

ni de claveles ni flores,

sino de juncos marinos.

  Su santísimo cerebro

le traspasan atrevidos

frutos que nos dio la tierra

desde que Dios la maldijo.

  Mas lo que causa dolor

es ver que se hayan subido

desde las plantas de Adán

a la cabeza de cristo.

  De zarzas está cercado

aquel soberano trigo

que el espíritu de Dios

sembró en el campo virgíneo.

  Entre las espinas verdes,

para mayor sacrificio,

el Cordero de Abraham

está esperando el cuchillo.

  Ya las Hijas de sión

al rey Salomón han visto,

en el día de sus bodas

coronado de jacintos.

  ¡ ay divino Dios de amor,

Cupido y harto escupido

de aquellas infames bocas

más fieras que basiliscos.

Venda os ponen en los ojos

que quieren, Dios infinito,

que seas, Jesús vendado,

pues fuiste Jesús vendido.

  Para daros golpes fieros

os cubren porque imagino,

que como sois tan hermoso,

no se atreven sin cubriros.

  Los hombres, señor, os ciegan

que piensan que sus delitos

no verá quien siendo Dios

ve los pensamientos mismos.

  Para daros bofetadas

el hombre os hace adivino,

pues dicen que adivinéis

las manos que os han herido.

  Yo he sido, dulce Jesús,

yo he sido, dulce bien mío,

el que en Vos puso las manos

con mis locos desatinos.

  Yo soy por quien arrancaron

esos cabellos benditos

que diera el cielo por ellos

todos sus diamantes ricos.

  Si viera, dulce Jesús,

la Virgen, que cuando niño

los peinaba y regalaba,

arrancarlos y esculpirlos.

  Si ella viera maltratarlos

diera tan recios suspiros,

que los ángeles lloraban

y temblara el cielo mismo.

  Una vez os vio la Esposa

como las rosas y lirios

a sus puertas con el alba

coronado de rocío.

  Cómo llamareis ahora

el alma que está en sus vicios,

llena de sangre que corre

sobre esos ojos divinos.

  Mirad, alma que le sacan,

y que dice el pueblo a gritos:

Jesús muera, y Barrabas

viva en hurtos y homicidios.

  No seas tan dura y fiera,

que entre tantos enemigos,

pidas que viva un ladrón,

y que den la muerte a Cristo.

 

  El reloj de la pasión.

 

  Vuestro reloj, Jesús mío,

devoto quiero escuchar

y en cada hora cantar

lo que por mi habéis sufrido.

  Cuando a las siete os veo

humilde los pies lavar,

a las ocho instituisteis

la cena de vuestro altar

y en ella, Señor, nos disteis

cuanto nos podíais dar.

  A las nueve el gran mandato

de caridad renovais;

que habiendo amado a los tuyos,

hasta el fin, Jesús, amáis

  Llegan las diez, y en el huerto

oráis al padre, postrado,

haced bien, Jesus amado,

que os pida con fe y acierto.

  Sudando sangre a las once

os contemplo con agonía.

¿Como es posible, mi Dios

que no agonice el alma mía?

  A las doce de la noche

os pretendió la turba armada,

y luego en casa de Anás

recibís la bofetada.

  A la una, de blasfemos,

la chusma vil se alborota

y enseguida contra vos,

impío Caifas os azota.

  A las dos falsos testigos

acusan vuestra inocencia.

¡ Que impiedad y que descaro!

¡ Que indignidad y que insolencia!

  A las tres os escarnecen

y os insultan los villanos

que con sacrílegas manos

os dan lo que ellos merecen.

  Que dolor cuando a las cuatro

llega el cobarde Pedro.

Mas, Jesús , vos le miráis

y reconocéis sus yerros.

  Las cinco son y se junta

el concilio fulminante,

y dicen: ¡ Muera Jesús!

¡ Muera Jesús al instante!

  A las seis sois presentado

ante pilato y el juez,

y él os publica inocente

hasta por tercera vez.

  A las siete por Pilato

a Herodes sois remitido,

como seductor tratado

y como loco vestido.

  A las ocho otra vez hablas

sediento como Israel

y al punto te mortifican

con el vinagre y la hiel.

  A las nueve, seis verdugos

os azotan inhumanos

para ello a una columna

os atan de pies y manos.

  A las diez duras espinas

coronan vuestra cabeza,

espinas que en vuestras sienes

clavan con toda la fuerza.

  A las once ya os cargan

una cruz de enorme peso;

entonces veo, mi Dios,

cuanto pesan mis Excesos.

  A las doce entre ladrones,

Jesús, os veo clavado,

y se asienta mi esperanza

viendo al mundo perdonado.

   A la una con piedad,

presente también María,

entierran vuestro cadáver

y ella queda en agonía.

  A las dos gritas y dices:

"ya está todo concluido";

mueres y lloran tu muerte

todo el mundo enternecido.

  A las cuatro de la cruz

os bajan hombres piadosos

y en brazos de vuestra madre

os adoran, religiosos.

  Vos sin hijo, tierna madre,

y vos sin hijo, madre buena;

en vos mi esperanza fundo,

pues quedáis por mi abogada.

  El reloj está concluido.

Sólo resta, pecador,

que despiertes a sus golpes

y adores al redentor.

 

El Arado

 

  El dental es el cimiento

donde se forma el arado,

pues tenemos un buen Dios

amparo de los cristianos.

  La reja será la lengua

la que todavía decía:

¡ Válgame el divino Dios

y la sagrada Maria!

  La telera y la chaveta

anillos dos forman la cruz;

consideremos, cristianos,

que en ella murió Jesús. 

  La mancera es el rosal

donde salen los olores,

Maria coge los colores

de tu vientre Virginal.

  El gañán es el cirineo

el que a Cristo le ayudaba

a llevar la Santa Cruz

de madera tan pesada.

  Y la ijada que el gañán

lleva puesta en sus manos

significa las zarzas

con que a Cristo le azotaron.

  Las orejeras son dos,

Dios las abrió con sus manos

y significan las puertas

del cielo que esperamos.

  El surco que el gañán

labra en el terreno

significa el camino

de Jesús el Nazareno.

  Las Tomparras que se Encuentran

el gañan cuando va arando

significan las caídas

que dio Cristo en el Calvario.

  La zuela que el gañán lleva

para componer su arado

significa el martillo

con que remachan los clavos.

  La semilla que derrama

por cima del terreno

significa la sangre

de Cristo Nazareno.

  El yugo es el madero

donde a Cristo le amarraron,

las coyundas los cordeles

con que a Cristo le azotaron.

  El percuño que atraviesa

por el dental y la cama

es el clavo que atraviesa

aquellas divinas palmas.