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Recopilación realizada por José Alonso Pascual en el año 1987.

 

Cantar de la molinera.- Rosita la cigarrera.- Caminito de Aviles.- Calle de la Botica.- Soy borracho y jugador.- La confesion de Teresita.-

 

   Cantar de la Molinera 

  Gasta la molinera 

ojos de cielo

y unos labios que saben

a caramelo.

  Gasta dientes perlés

como dos filos

y unos labios que huelen

a rosa y tomillo.

  Todo lo tiene bello,

gracia y hechura,

que cuando vas por la calle

tiras al cura.

  Los mozos muy alegres

la piropean

y al pasar gritan todos:

¡ La molinera !

  Molinera de Mieres,

linda asturiana,

tu eres la alegría

de la mañana.

  Despierta, molinera,

que el gallo canta,

y la alborada bella

la noche espanta.

  ¿Donde vas, molinera,

de mañanita

con un ramo tan grande

de margaritas.

  No escuches los acordes

de mis quebrantos,

que voy a rezar u  poco

al camposanto.

  Voy a adornar la tumba

con estas flores

donde están descansando

los mis amores.

  Que yo abandoné a mi madre

porque creía

que aquella buena moza

yo alcanzaría.

  Y yo me fui a mi casa

desengañado

porque un querer como el suyo

no lo he encontrado.

  El querer de una madre

es verdadero;

sólo el de las mujeres

es traicionero.

 

Rosita la Cigarrera

 

Cantares te cantaré,

pero el amarte no puedo,

que está la rama muy alta

y si caigo daré en el suelo.

  Y en el jardín del rellano,

debajo de una palmera,

allí se hallaba sentada

Rosita la cigarrera.

  Timoteo, el barrendero

que al otro lado se hallaba,

se ha dirigido la joven

por ver si la conquistaba.

  y él como la conocía

a la joven se acercó;

con cariñosas palabras

el amor le declaró.

  "Ay, Rosita de primavera,

sin ti no puedo vivir,

si no estas enamorada,

enamórate de mí."

  Y Rosita le contesta

con la sonrisa en los labios:

"No permito tener novio

hasta cumplir veinte años".

  Y si acaso los tuviera

no ha de ser mas encumbrado

y tenga mucho dinero."

  "Si quieres un marques, Rosita,

muy alto vas a mirar;

eres demasiado loca,

no se si te casarás."

  "No lo creas, Timoteo,

que me he de quedar soltera,

tengo un jardín muy bonito

y no faltara quien me quiera."

  "Y ese jardín que tu tienes 

suele tener muchos nombres;

también se suele llamar

la perdición de los hombres."

  "La perdición es la tuya

que sabes que no te quiero;

este jardín tan bonito

no requiere barrendero."

  "Cuídalo bien, cigarrera,

que no te lo lleve el viento;

eres la mujer mas falsa

que cobija el firmamento."

  Treinta y dos años cumplidos

tenia la cigarrera,

treinta y dos años cumplidos

tenia la cigarrera,

treinta y dos años cumplidos

y todavía esta soltera.

  Soltera sin padre y madre,

diciendo a todas horas:

"¡ Quien pillara el barrendero!"

 

Caminito de Aviles

 

  Caminito de Aviles

un carretero cantaba

al son de los esquilones

que su pareja llevaba.

  Anda, marinero,

apaga la vela

que está la  noche

tranquila y serena.

  Noche tranquila y serena

no es buena para rondar

porque a los enamorados

les gusta la oscuridad.

  Anda, marinero,

apaga la vela

que está la  noche

tranquila y serena.

  si esta tranquila y serena

no es buena para rondar

porque a los enamorados

les gusta la oscuridad

  Anda, marinero

¿Por que no has venido?

anda, resalada,

porque no he podido.

 

Calle de la botica.

 

  Calle de la botica

que bien pareces,

que bien pareces,

cuando repicotean las almireces,

las almireces.

  Jardín, jardinero

jardinerito, jardín;

la flor del romero

esta mañana la vi.

Sentadita en la puerta

los buenos días le di,

y ella me dijo así:

Ya no te volveré a ver

hasta la pascua de abril.

  Si supiera que estabas 

en casa, sola,

en casa, sola,

yo entrara por las rejas 

de tu memoria,

de tu memoria.

  Jardín, jardinero

jardinerito, jardín;

la flor del romero

esta mañana la vi.

Sentadita en la puerta

los buenos días le di,

y ella me dijo así:

Ya no te volveré a ver

hasta la pascua de abril.

  Calle de la botica,

calle muy fría,

calle muy fría,

que a los mozos de nieve

pertenecía,

pertenecía.

 Jardín, jardinero

jardinerito, jardín;

la flor del romero

esta mañana la vi.

Sentadita en la puerta

los buenos días le di,

y ella me dijo así:

Ya no te volveré a ver

hasta la pascua de abril.

  Y esta noche ha llovido,

mañana hay barro,

mañana hay barro,

!pobre del carretero!

se abra mojado,

se habrá mojado.

Jardín, jardinero

jardinerito, jardín;

la flor del romero

esta mañana la vi.

Sentadita en la puerta

los buenos días le di,

y ella me dijo así:

Ya no te volveré a ver

hasta la pascua de abril.

  

Soy borracho y jugador

 

  Soy borracho y jugador,

pendenciero y jugador;

esas y otras muchas cosas,

y muchas más faltas que tengo.

  Tengo entre tantos defectos

una buena condición:

que aviso siempre de frente

y el que avisa no es traidor.

  Entérate, hermosa mía,

lo que vale mi retrato,

y no te quejes mañana

si te quiero sólo un rato.

  Yo soy bueno por las buenas,

y por las buenas, yo el mejor,

y por las buenas mas bueno,

más bueno que el pan de Dios.

  No hay muralla que no salte,

ni cadena que me amarre,

ni a la palabra que yo falte,

ni a una cita llego tarde.

  Y si llaman a mi puerta,

para bueno, yo el mejor;

al malo le ajusto cuentas

y defiendo la razón.

    Entérate, hermosa mía,

lo que vale mi retrato,

y no te quejes mañana

si te quiero sólo un rato.

 

La confesión de Teresita.

 

  Madre, yo no sé qué tengo

Aquí dentro en la barriga;

siento un movimiento extraño

que no me deja tranquila.

  Tu me tendrás que decir

porque estás más enterada

de que proviene este mal

de tener la tripa hinchada.

  Hija mía de mi alma,

según tus explicaciones,

te metieron en el cuerpo

hasta los mismos quiñones.

  Yo no te comprendo, madre,

si no me hablas más claro;

lo que si puedo decirte

es lo que a mí me ha pasado.

  Un gallardo militar,

el domingo en el paseo,

me invitó para ir al cine

y allí empezó el jaleo.

  En el cine nada hicimos

porque había mucha gente,

pero mi alma de gusto

manaba como una fuente.

  Después de salir del cine,

viene ahora lo esencial,

ha venido a acompañarme

y entramos en el portal.

  Me agarró por la cintura

y empezó a darme besos,

me ha metido la mano 

por lo mas sagrao del cuerpo.

  Quedé colmada en extremo

mientras duro el encuentro,

de seguro me leyó 

toda la Biblia en verso.

  No digas más, hija mía,

que no te quiero oír,

que con tus habladurías

me pones tarumba a mí.

  Yo te tenia por virgen,

con tu cara de santina,

y has venido a resultar

más zorra que las gallinas.

  No se podrá remediar

la enfermedad que padeces

de tener la tripa hinchada

por lo menos nueve meses.

  Ni los más sabios doctores

a ti te podrán curar,

no tienes otro remedio

que parir o reventar.

  Quisiera que me dijeras

para acabar la función,

quien fue ese tío tan vivo

que te enseño la instrucción.

  Soldado, puedo decirte,

que llevaba borrajera,

un capote color gris

y números en la guerrera;

y además puedo decirte

que lo hacía de primera.

  Hija mía de mi alma,

tu madre muy bien lo sabe,

que servía en artillería

cuando la encontró tu padre.